CLOSE FAR JOB

Close Far Job parte y se desarrolla desde tres escenarios: la sociedad posindustrial, la crisis sanitaria causada por el Covid-19 y la exclusión social existente hacia las personas con discapacidad.

La transición de una sociedad industrial a otra posindustrial ha permitido y va a permitir el desarrollo de las ocupaciones laborales en torno a los conocimientos adquiridos en nuestra vida laboral y no tanto atendiendo a la fuerza física.

Por lo tanto el trabajo que ha surgido y surja en países posindustrializados como España estarán orientados, en su mayoría, al sector servicios y el predominio de los trabajos manuales cualificados y no manuales cualificados.

Este terreno se hace fértil para la incorporación de personas con discapacidad al mercado laboral. Un mercado reconocido por su dualidad entre insiders y outsiders. Es decir, personas que apenas salen del mercado laboral y trabajos estables, reconocidos como insiders; sin embargo, los outsiders se caracterizan por una frecuente entrada y salida del mercado laboral, contratos precarios y dificultad al encadenar años consecutivos de trabajo. En este último grupo se sitúan actualmente las personas con discapacidad, sobre todo, los estudiantes universitarios con discapacidad y egresados respectivamente.

El segundo escenario en el que se desarrolla Close Far Job es en la crisis sanitaria del Covid – 19 y sus efectos. La llegada del virus a España ha supuesto para Close Far Job una validación exponencial del teletrabajo impensable cuando empezó a desarrollarse.

La crisis ha puesto en valor la necesidad de crear modelos de teletrabajo orientados al trabajador y la productividad, en la que la asistencia al centro de trabajo no es sinónimo de máximo rendimiento.

Por contra, el improvisar un modelo de teletrabajo o de educación a distancia ha supuesto un verdadero quebradero de cabeza y pérdida de productividad considerables. Ignorando, a su vez, una necesidad que era imperiosa e ignorada como es el poder trabajar desde casa o desde cualquier lugar.

El tercer escenario en el que evolucionará Close Far Job es el de la exclusión social que existe hacia las personas con discapacidad en el ámbito familiar, educativo, laboral, social y sentimental. Una exclusión social que permanece invisible a través de, en ocasiones, un trato buenista, y otras de un trato discriminatorio reflejado en el “tu no puedes”.

Hace unos meses escribí un artículo titulado “La sociedad discapacitada”, en el cual, describía como el Covid-19 nos convirtió a 47 millones de seres humanos en personas con discapacidad. Una situación que imposibilitaba y dificultaba trabajar, ir a los centros educativos, relacionarnos con los demás, salir de casa, etc. A gran parte de la población española les afectó el Covid – 19 unos meses, mientras que a las personas con discapacidad les afecta el virus de la exclusión social durante años o décadas.

Sobre estos tres escenarios se construye Close Far Job, un proyecto orientado a ofrecer un servicio de prácticas remuneradas en empresas de cualquier sector y parte de España mediante un modelo propio de smartworking. Esto persigue salvar cuatroprincipales obstáculos:

  • La dispersión geográfica.
  • La centralización de los centros de trabajo en las grandes capitales y polígonos industriales.
  • La mala accesibilidad o ausencia de esta en las ciudades.
  • Los prejuicios negativos presentes en la sociedad.

Para esto, Close Far Job se afianza con la Fundación Altavista, en la colaboración frecuente entre universidades y empresas.